
Dejemos por un momento la palomita, símbolo más que nada infantil de la PAZ, las lindas poesías, los manifiestos y compromisos por la Paz...que están muy bien y que son necesarios como recursos para una buena enseñanza-aprendizaje de nuestros discentes. Pero por un momento y, apoyando el título, quiero imprimir en este sitio y ahora,algunos aspectos relacionados con la educación, que acabo de leer en el diario Sur de Málaga y que considero muy interesante.
Trata de la importancia que tiene para el desarrollo madurativo de los infantes el adquirir hábitos de cooperación y colaboración relacionados con las tareas en el hogar.
Los padres y sobre todo los abuelos, de esto saben un montón y me pregunto cómo hemos llegado a olvidarlo. Olvidar los beneficios que ayudar en la tareas de casa tienen. Nos quejamos de la juventud y miramos sus carencias y defectos cuando, en realidad deberíamos mirarnos a nosotros mismos, los únicos culpables.Pasa a diario, cuando un maestro reprende a un alumno-a por cualquier motivo, en realidad está reprendiendo a los padres en la figura de su hijo.
Ayudar en casa es bueno para desarrollar en el niño la responsabilidad, su autoestima, su independencia y facilita una mayor madurez y autonomía. Es bueno para valorar el esfuerzo y la importancia del trabajo.
Hay que dejarles un tiempo razonable para cumplir lo establecido,no ser impacientes y esperar a que terminen por ellos mismos, valorar su intento y su disposición más que el resultado, dejar que solucionen ellos solos las pequeñas dificultades, no asociar las tareas domésticas a algo desagradable,etc. son consejos a tener en cuenta.
Ahora que las competencias básicas (CCBB) están tan de moda en nuestro sistema educativo, no estaría de más tener en cuenta este tema que, en definitiva es válido para la persona que, como futuro miembro de la sociedad, desee incorporarse a la misma de manera competente. Por ello, me atrevo a copiar algunas tareas ( clave en las CCB)teniendo en cuenta las capacidades por edades y sin modificar ninguna:
2-3 años: Apilar los periódicos viejos para reciclar, comer sin demasiada ayuda, recoger los juguetes, poner y retirar los vasos y platos de plástico de la mesa, vestirse y desvestirse con ayuda, entre otros.
4-5 años: Ayudar en el supermercado cogiendo los alimentos de los estantes más bajos, dar de comer a la mascota, clasificar los cubiertos, poner y quitar la mesa, regar las plantas, ayudar a quitar el polvo, poner su plato en el lavavajillas.
6-7 años: Ayudar a hacer la lista de la compra, hacer un bocadillo sencillo, dejar su ropa para lavar, limpiarse los zapatos, contestar al teléfono, asearse, mantener la mesa de su cuarto ordenada, preparar su ropa del día siguiente.
8-9 años: Hacer su cama con alguna dificultad, ayudar a pasar la aspiradora, barrer y fregar el suelo, guardar la ropa limpia en el armario, sacar la basura, ayudar a lavar el coche, atarse los cordones de los zapatos, lavarse los dientes, cepillarse los zapatos.
10-11 años: Ducharse sin ayuda, mantener el armario y los cajones ordenados, hacer los deberes sin necesidad de recuerdo, dar de comer a un hermano pequeño, llenar el lavavajillas y hacerlo funcionar, poner en marcha lavadora o secadora, controlar sus propias citas (dentista, oculista, fútbol, natación), organizar su cumpleaños.
12-13 años: Hacer la cama, organizar con ayuda su horario de estudio, comprar el pan o el periódico, controlar los libros que presta, ayudar a vestir y desvestir a sus hermanos y acostarlos, tender la ropa o sacarla de la secadora y doblar lo que no necesite plancharse.
Fuentes:
Domingo 25-01-09
http://www.diariosur.es/prensa/20090125/sociedad/reyes-casa-20090125.html
