¡ Con qué gracia improvisaba aquellas letrillas sobre cabras, montes, sentimientos... provocando una sonrisa y alguna que otra risa entre sus compañeros de clase !
Un recuerdo que jamás olvidaré. Y se lo mencioné aquella tarde que me lo encontré y me invitó a leer sus poemas; porque Aurelio, es un aficionado a escribir y a recitar. Una afición que le viene desde su niñez y gracias a su abuelo.
AURELIO ROMERO CASTILLO, fue alumno mío allá por los años ochenta. Ayer cuando le devolví la carpeta con sus "tesoros", le agradecí que me dejara leerlos y le animé a que siguiera escribiendo, leyendo, recitando, formándose...y solicité su permiso para publicar en mi blog algunos de sus poemas. Hecho.
A partir de ahora, le dejo todo el espacio a este hombre sensible con la naturaleza en toda su amplitud y lejos de calificar su trabajo que, para mí, tiene un extenso valor y mérito.
PROFESIÓN.
Cabrero y agricultor.
EXPERIENCIA.
" (...) El mayor sueño de mi vida sería publicar un libro, pues me gustaría mostrar al público mi manera de pensar a través de lo que escribo".
(..) Creo que haya poca gente de campo como, y casi sin estudios, que sean capaces de mostrar sus sentimientos a través de lo que escriben y contando solamente con su experiencia en la vida y en el trabajo del campo realizado diariamente".
AFICIÓN
"Mi afición me viene por parte de mi abuelo. A él también le gustaba recitar y me recitaba poesías cuando yo era pequeño aunque no las escribía, pues era analfabeto (...)".
UNA ROSA
Paseaba por el parque y escuché un llanto,
y miré a un lado y al otro y no vi nada.
Hacia el llanto me fui,
y era una rosa que lloraba.
Me puse en cuclillas
y le pregunté.
"¿Qué te pasa?"
Y ella me contestó.
"En el amor he fracasado,
mi jardinero me ha abandonado".
Y entre mis manos la cogí
y la posé en mi pecho,
dándole calor y le hablaba
al mismo tiempo.
"El amor es ciego, hasta el cielo,
pero a ti rosa te voy queriendo,
y al mismo tiempo tú me estabas diciendo,
que me querías,
y yo voy comprendiendo,
que los dos nos íbamos queriendo.
La rosa va recuperando su aliento,
y yo me siento en el suelo.
No tengo amor ni tampoco con suelo.
La rosa me da su pañuelo,
y ella contemplaba,
porque era pura y sana,
la rosa de la mañana.
"Rosa quiero ser tu jardinero
para mimarte y cuidarte,
y labrar tu tierra al mismo tiempo".
Y la rosa me contestaba.
"Que tú paseante y al mismo tiempo mi amante".
SUEÑOS
Yo soñaba que eras una gran llamarada,
yo hielo y a ti te besaba,
que eso no te importaba,
porque la gran llamarada se calmaba,
y al mismo tiempo yo hablaba.
"Este amor es conjuntivo",
y los dos al suelo caímos.
Y no se llamó derribo,
es amor compulsivo
y sigo.
La gran llamarada se congelaba
y el hielo ardió.
Estos son los sueños que sueño yo,
porque eres la mujer que quiero yo.
VERSOS DE AMOR
Deseo...ser un águila real.
cogerte entre mis garras,
y llevarte a lo más alto del roquedo.
Decirte a ti mujer, que te quiero.
Por la madrugada llevarte al rio,
para que te laves las manos y la cara,
volverte a coger entre mis garras,
llevarte de nuevo a lo más alto del roquedo,
y allí mujer, comerte a besos.
ooooooOoOooooooo
Los ríos tienen dos orillas,
tú mujer, dos labios.
Cuando nos besamos,
el amor se desborda,
y tú te vuelves loca.
ooooooOoOooooo
Mi alma desnuda,
los labios limpios igual que la luna,
pero besarte a ti seria una locura.
ooooOoOooooo
EL AMOR
Dichoso amor puro y sincero,
tú que haces soñar,
con sueños de amor.
Tú que los haces naufragar,
en un mar de bienestar.
Tú que los embriagas de felicidad.
Tú que con la más fina brisa,
los haces temblar.
Tú que eres como el viento
que viene y que va,
sin destino ni lugar donde reposar.
Cuando tú pegues en mi puerta,
yo te dejaré entrar,
que para bien o mal,
en mi vida has de asomar.
Y si tú me ayudas a soñar,
con sueños de amor, paz y felicidad,
a mi lado siempre estarás.
MIS SENTIMIENTOS
Cuando llueve, me gusta contemplar la lluvia por la mañana que para mí es rara.
Y tanta lluvia ha caído sobre mí y me sigue cayendo...
Aún recuerdo los besos de aquella mujer, que en una noche lluviosa,
nos besábamos y nuestros cuerpos mojados eran dos mortales pecados,
que se hicieron agua y la lluvia lo borró todo,
y ese invierno el amor se ahogó y se terminó todo...
todo fue un recuerdo que se olvidará con facilidad.
Al llegar el verano, que me gusta, dejo el día y me quedo con la noche,
pues me gusta hablar con el cielo estrellado.
Por la mañana me refresco en las sombras de los pinares que son para mí,
la fuente de mi inspiración, el valor de mi corazón.
Soy hombre diferente, la gente me dice que no me conocen,
porque siempre camino, en invierno y en verano, siempre solitario.
Nunca me cambiarán, porque soy hombre de ideas firmes
y siempre camino de frente, con mi cabeza bien "levantá".
Nadie me puede cambiar, soy hombre en mi libertad,
en mis sueños puedo soñar, me gusta la libertad.
ALCAUDÓN
Cogí un pájaro malherido,
cuando iba con mi ganado,
lo cogí con mucho cuidado,
lo metí en mi zurrón, que llevaba.
Y en mi casa lo curé con cariño,
asustado piaba sin parar,
le decía.
"No pasa ná,
que te he salvado la vida,
y te acabaré de criar ".
Le puse Libertad,
era un pequeño alcaudón.
En una caja grande lo tenía
y lo curaba cada día.
Cuando llegó el verano
lo dejé en libertad.
Pero él no se iba de mi vera,
a mi hombro venía a parar,
y desde mi hombro cazaba,
ratoncillos, topillos...
¡qué pajarillo más bonitillo!
De mi vista se perdía,
pero al rato volvía,
a posarse en mi hombro.
Es que tanto lo quería
que a mi lado de viejo se moría.
Y yo las lágrimas no contenía.
"Libertad, en mi memoria
siempre estarás".