sábado, 7 de mayo de 2011

UNA DISTANCIA CADA VEZ MAYOR.

Hace años que dejé atrás los celos profesionales, sí...eso que sienten algunos/as docentes cuando sienten que los alumnos te quieren menos que a otros compañeros/as.Y también he dejado atrás el esfuerzo por lograr ganarme a este o aquel alumno/a para que el resto digan " mira como quieren al maestro". Sí, he dejado atrás muchas cosas. Y lo siento.
Estamos en peligro. Tenemos muchos enemigos dentro y fuera del "cuartel".El alumno, la alumna cuanto más lejos mejor. Cuida como miras, donde miras y a quien miras. Cuida a quien tocas...en fin.


El afecto es algo que ayuda a la educación. Puedes mostrarlo en verdad de varias maneras.En casa los padres se supone que deben dar afecto a los hijos: un beso, un abrazo,bonitas palabras, bromas que ambientan momentos alegres...
Las habilidades sociales son necesarias para vivir en sociedad: saludo, despedida, felicitación, ánimo...y se deben desarrollar en todos los contextos que rodean al alumno y a la alumna.La escuela es uno de ellos...

"Educamos" desde hace tiempo a cierta distancia de nuestro discentes. Una distancia cada vez mayor. Nuestros enemigos están venciendo. Ya son muchas derrotas.

Llevo muchos años en este mundillo. Recuerdo a mis alumnos y alumnas de hace más de diez años.Les educaba con seriedad, con rigor, con alegría, bromas, trabajo y esfuerzo...y afecto. Y creo que más que nada, el afecto que les daba, hacían que la labor social que realizaba fuera cara vez más positiva.Simplemente educaba manteniendo la distancia correcta. Pero ahora esa distancia es cada vez mayor.
Nuestros enemigos ( entre ellos los padres de nuestros alumnos y nuestras alumnas) no saben el daño que están haciendo.De hecho, ellos ya viven a una distancia peligrosa de sus hijos e hijas.Así, es lógico que eviten en lo posible que "nadie" estén más cerca de sus hijos/as que ellos.