"Sí, sí... maestro vocacional, pero masoquista".
"¿Qué vas a hacer cuando te jubiles, si has vivido entregado a tu trabajo toda tu vida?".
" Cuando te jubiles, los dos primeros meses serán como unas vacaciones de verano, pero...¿y después?".
Comentarios como los anteriores me hacían mi hijo, mi hermano y algún que otro compañero de trabajo.
Me siento muy afortunado. No me cansaré de repetirlo. He desarrollado la docencia sin salir de Antequera, durante 35 años mientras que muchos de los aquí presentes estabais de sierra en sierra , como bandoleros/as , por esos lindos pueblos de Andalucía. He conocido maestros/as de una calidad personal y profesional inmensa y varias generaciones de alumnos y alumnas que me han enseñado mucho. Soy afortunado porque dejo mucho y porque me llevo mucho.
Podría haber seguido algunos añitos más, pero a pesar de mi amor por esta profesión … no lo hice, y no por nada...simplemente porque así lo he querido. Punto.
Los últimos meses no fueron muy buenos, me sentía como ese padre que deja a su hijo en un campamento por primera vez. Como si el cole fuese un barco que se quedara sin capitán. Como si el hecho de no estar ahí, en el campo de batalla, los que se quedan y más jóvenes, no pudieran hacerlo igual o mejor que yo.Pero era consciente de que estaba equivocado. Lo harán mejor, de otra manera, pero mejor y por sí mismos. Son otros tiempos, otras exigencias, otras presiones sociales, familiares, institucionales...y nuevos recursos ( recuerdo cuando editábamos la revista del colegio usando la máquina de escribir, la fotocopiadora y el corta y pega con tijeras y pegamento...) ¡Pero"vualá"! ya no podía seguir, ya llegó mi momento, tenía que dar paso a lo nuevo. Y me fui satisfecho, orgulloso, en paz...a veces pensaba que debía sentirme culpable por no sentirme culpable.
Y es que los últimos cursos escolares no fueron muy buenos. Podría decir que la burocracia fue mermando mi vocación poquito a poco. Muchos añadirían la valoración social en baja hacia nuestra labor, el poco apoyo familiar, la impresión de existir una cierta desconfianza por parte de la administración, el aumento de centros de compensación educativa ( como si desde hace algunos años el alumnado en un tanto por cierto preocupante fuera de necesidades educativas)... Estaba más tiempo en los despachos, con el Séneca , gastando vista ante el PC, rodeado de documentos de planes, proyectos, programas, programaciones, etc. que en mi aula con mis niños y mis niñas...¡¿ para cuando enseñar y educar?!
Los alumnos y las alumnas siempre han sido el centro de la educación, los protagonistas …¿indiscutibles? Jamás la burocracia ha tenido tanto protagonismo . Yo era feliz desarrollando mi labor de maestro, pero en el aula, rodeado de discentes más o menos díscolos, con sus días más o menos buenos, más o menos malos...porque si fuesen angelitos, el colegio sería el cielo. Entonces no sería lo mismo. Recuerdo lo que un compañero decía en tono de broma: " No sé de qué se quejan estos maestros, si en el colegio se está muy bien...pero sin niños".
En fin, no es el momento de buscar responsables ,ni de buscar a quienes echar la culpa aunque en el fondo sea inevitable porque todo hay que decirlo...simplemente son etapas de tu vida que debes ir cerrando de la mejor forma posible y ojalá con un alto nivel de satisfacción. Nos jubilamos porque hemos podido hacerlo.
Nuestra experiencia es un gran tesoro, si de alguna manera la reciben como herencia las nuevas generaciones, mejor. Que la utilicen lo mejor que puedan, pero hay que reconocer que cada equis años, debe llegar la renovación en esta empresa , de hecho llega...la jubilación es una señal. Dejas tu sitio porque vienen otros y tú lo aceptas de forma jubilosa y si es posible de forma resiliente: aceptando, afrontando y con una actitud sincera de alegría y felicidad.
Ánimo. Felicidad. Que otros sesenta no vamos a cumplir.
bmg´2019
Nuestra experiencia es un gran tesoro, si de alguna manera la reciben como herencia las nuevas generaciones, mejor. Que la utilicen lo mejor que puedan, pero hay que reconocer que cada equis años, debe llegar la renovación en esta empresa , de hecho llega...la jubilación es una señal. Dejas tu sitio porque vienen otros y tú lo aceptas de forma jubilosa y si es posible de forma resiliente: aceptando, afrontando y con una actitud sincera de alegría y felicidad.
Ánimo. Felicidad. Que otros sesenta no vamos a cumplir.
bmg´2019





