jueves, 16 de julio de 2026

 Choque cultural entre generaciones

aRTURO pÉREZ rEVERTE 

fuente: EL CONFIDENCIA 25 AÑOS.


Arturo Pérez-Reverte analiza los cambios en la educación actual y el olvido de los mayores, defendiendo la cortesía clásica frente a la prisa moderna antes del lanzamiento de su próxima novela.

Esta convivencia entre distintas épocas no siempre resulta fácil ni equilibrada, lo que genera

 un aislamiento que afecta de forma directa a las generaciones. Cuando la sociedad arrincona

 la experiencia acumulada y trata la vejez como algo puramente obsoleto, se produce un

 retraimiento donde los mayores acaban sintiéndose marginados y marginales, un error muy

 frecuente en nuestros días que nos priva de herramientas fundamentales para afrontar el

 sufrimiento cuando este aparece.


Un mundo que olvida los viejos códigos

Es precisamente en los pequeños gestos cotidianos donde se hace más evidente esta brecha entre el pasado y la modernidad, algo sobre lo que se pronunció abiertamente Arturo Pérez-Reverte: "Me educaron en comportamientos que hoy no funcionan, pero yo los mantengo, son los míos. Decir 'adiós', 'buenas tardes', 'buenos días' o 'pase usted primero'. No puedo evitarlo, pero eso ahora no es así". Estas costumbres, lejos de ser simples formalidades vacías, representan para el autor una herencia cultural recibida de sus antepasados que, aunque ya no encaje del todo en el diseño del mundo actual, él se niega a abandonar porque facilitan la vida en común.

Para ilustrar este cambio de paradigma, recordó un episodio que le ocurrió en la alfombra mecánica de la estación del AVE en Madrid, cuando un hombre lo apartó bruscamente para avanzar. Al pedirle explicaciones por el empujón, el individuo simplemente respondió que quería pasar, evidenciando una total falta de conciencia sobre su propia grosería; "Comprendí que su educación, su formación, su mundo, excluye ya ciertas cosas que están en el mío, entonces, no me enfadé y me dije 'es otro tiempo'", dijo el también académico. Una escena que le sirvió para entender que los nuevos códigos sociales simplemente excluyen ciertas normas de cortesía elementales, marchándose aquel sujeto sin hacer el menor esfuerzo por comprender.



La actitud más enriquecedora ante el cambio social no es el enfado, sino la curiosidad constante por intentar comprender al otro.

Lejos de tomárselo como una tragedia o una afrenta personal, el autor murciano prefiere

 abordar estas transformaciones desde una perspectiva analítica y profundamente curiosa.

Los valores mutan, las costumbres evolucionan y la gente adopta nuevas dinámicas de

 comportamiento, un proceso natural ante el cual la actitud más enriquecedora consiste en

 mirar con el deseo sincero de comprender al otro, rescatando la utilidad de escuchar a

 quienes nos precedieron antes de que sus valiosas enseñanzas se diluyan definitivamente.



miércoles, 26 de noviembre de 2025

 

La aplaudida reflexión de Pérez-Reverte: “Hemos engañado a los jóvenes. Les hemos educado para algo que no existe”






La última reflexión de Arturo Pérez-Reverte en The Wild Project se ha convertido en uno de los fragmentos más compartidos del momento. El escritor lanzó un aviso contundente sobre el rumbo de Occidente y el futuro de las nuevas generaciones: “Hemos engañado a los jóvenes”, aseguró. Su diagnóstico, directo y crudo, ha provocado un enorme eco en redes.

 

Durante su conversación con Jordi Wild, el autor defendió que no nos dirigimos hacia un tiempo convulso, sino que “ya estamos en él”. Para él, la sociedad occidental vive una decadencia evidente, visible en fenómenos políticos inesperados y en un clima social cada vez más crispado. “Lo impensable hace veinte años hoy es normal”, señaló como símbolo del cambio profundo.

Pérez-Reverte fue especialmente duro con el panorama al que se enfrentan los jóvenes. A su juicio, se les prometió una vida que no existecarreras sin salida laboralsueldos insuficientesimposibilidad de independizarse y un horizonte vital mucho más estrecho que el de sus padres. “Los hemos defraudado. Les hicimos estudiar para algo que no les sirve”, lamentó, recordando el caso de un repartidor de Amazon que trabaja de madrugada mientras estudia una carrera que difícilmente le permitirá escapar de la precariedad.

Esa frustración, afirma, no es una exageración generacional, sino una consecuencia lógica. “¿Cómo no van a estar cabreados?”, se preguntó. De esa rabia, explicó, pueden surgir tres caminos: la resignación, la esperanza —que él no comparte— o un tercer escenario mucho más explosivo: “El cóctel molotov: reviento el sistema, quemo bancos, corporaciones, lo que me niega una casa o un futuro”.

El escritor también cargó contra la digitalización obligatoria que afecta especialmente a mayores y a quienes no tienen recursos. “Para ser ciudadano español necesitas un smartphone”, denunció, explicando que sin él es imposible realizar trámites esenciales como viajar, cobrar o incluso subir a un taxi. “Nos obligan a vivir de una manera cuya seguridad ni siquiera garantizan”, criticó.

 

Reverte puso ejemplos de vulnerabilidad digital, como la amiga a la que hackearon el móvil y perdió todos sus ahorros sin que el banco pudiera resolverlo. Para él, esta dependencia tecnológica impuesta es una forma de exclusión que deja “indefensas y maniatadas” a millones de personas. También recordó la situación de los mayores: “Mi madre sin mí no sabría sacar dinero del banco. Han cerrado todas las sucursales”.

Aunque reconoce que él y otros privilegiados pueden permitirse alternativas —generadores, asesoramiento tecnológico, independencia económica—, insiste en que la mayoría no puede. Esa desigualdad, sumada a la precariedad y a la frustración generacional, podría desembocar en tensiones mucho mayores. “Cuando ya no baste el opio de internet o de las vacaciones baratas, alguien dirá: voy a quemar esta mierda de mundo”, advirtió.

Pérez-Reverte cerró su mensaje subrayando que no se trata de exageraciones ni de nostalgia: “No hablamos de una app ni de un taxi. Hablamos de algo mucho más grave”. Una crítica que ha sido ampliamente aplaudida por quienes ven en sus palabras un diagnóstico incómodopero necesario, sobre un sistema que promete mucho más de lo que realmente ofrece.

Fuente: EL CONFIDENCIAL 

lunes, 29 de septiembre de 2025


A los profesores de la EGB
(que día a día se van jubilando)


Se van.
Recogen sus cosas de la clase en una cartera, apagan la luz y se van.
Llegaron en los setenta. Con sus gafas de pasta, su barba, sus pantalones de pana, sus faldas demasiado largas o demasiado cortas.
Llegaron a centenares, llenando colegios hechos a toda prisa a los que pusieron nombre de poetas o de viejos pedagogos proscritos.
Llegaron con una inmensa sed de aprender a enseñar.
Pintaron los muros grises de las escuelas con dibujos infantiles.
Querían cambiar el mundo con papel continuo, unos pinceles y unos botes de témpera.
Aprendieron en las escuela de verano a bailar, a tocar el pandero, a hacer pasta de papel o a conocer el nombre de los árboles y de los pájaros.
Se contagiaban unos a otros su ignorancia y la urgencia de cambiar una España aún demasiado sucia, demasiado triste.
Se quitaron el don para tutearse con la gente. Ahora los maestros eran solo Jesús, Joaquín, Paloma, Javier, Nieves, Isidoro o Fernando.
Llenaron las bibliotecas de libros y de algún lector. La literatura infantil y juvenil se puso de moda y empezó a ser algo más que Julio Verne o Salgari.
Aquellos profes volvieron a sacar a los chicos al campo, a ver las montañas, los ríos, más allá de los Atlas.
También a las calles de los barrios rescatando los carnavales, con ropas viejas y cabezudos de cartón.
Con sus propios errores y con los ajenos fueron perdiendo por el camino sus utopías. No todas. Quizá la mayoría.
Soportaron el capricho y la estupidez de los políticos y legisladores. Protestaron, a veces no lo suficiente. No les escucharon nunca.
De progres e ilustrados pasaron a ser analfabetos digitales. Pero todo se aprende si se quiere. Mal, pero se aprende.
Y -como dice la canción- el tiempo pasa y nos vamos haciendo viejos. Menos para los alumnos. Ellos los siguen viendo como siempre, aunque tenga la misma edad que sus abuelos.
Cada año en el colegio se jubila uno o dos y deja la escuela en esos días azules, con ese sol de la infancia.
Sus primeros alumnos tienen ya cuarenta años o casi. Son los famosos millennials. Algunos son parados o médicos, enfermeros, abogadas, taxistas incluso algún profesor. Son el resultado de años de trabajo sin ver nunca el fin ni el principio.
No todo fue inútil. Los hay generosos, con talento y un punto de rebeldía. Viven en España y algunos -demasiados- también en el extranjero.
Puede que paseen más por internet que por la calle. Tal vez alguno dejó colgado los estudios y el futuro y se mire las manos vacías. Eso, amigo, no se aprende en la escuela, por desgracia.
Pero sobrevivieron a la EGB, al viaje de fin de curso a Mallorca, a los amores y desamores, a la desilusión y ahora a la crisis económica.
La mayoría rechazan la idea de que nada cambiará. Lo aprendieron coloreando con Plastidecor y rotuladores Carioca, oyendo las viejas canciones que hablaban de que los piratas pueden ser honrados y los príncipes, malos. Que a los lobitos buenos les maltrataban los corderos, y por eso, ellos no quieren ser ni corderos ni borregos.
Se van los profes de la EGB con el pelo gris o sin pelo. Pero se van contentos. Hicieron lo que pudieron. Más o menos. Así que se sienten pagados cuando les reconoce por la calle la sonrisa tímida de una exalumna o reciben el abrazo de un muchachote con entradas que quizá se llame Sergio ¿o era Iván?
Entonces , nuestro corazón se alegra. Luego recogemos nuestras cosas y decimos, diremos adiós".
Un profesor de EGB.

lunes, 23 de junio de 2025

                             SI NO QUIERES ESTUDIAR


1.- El mundo no te debe nada, nadie te va a regalar el éxito, ni dinero, ni respeto y si no tienes estudios o habilidades, tu futuro será una cuesta hacia arriba.


2.- Sin preparación tu salario será miserable, duro pero cierto. Quien no se capacita termina en trabajos mal pagados y lo peor, fácilmente reemplazables.


3.- El esfuerzo  es obligatorio con o sin estudios, y si no quieres esforzarte en un aula , vas a sudar el doble en la calle. La diferencia es simple: o mandas tú o te manda alguien más. 


4.- El conocimiento es poder. Esto no es solo un título, es saber resolver, negociar, generar valor…el que no sabe, siempre depende de otro.


5.- El tiempo no perdona. Hoy puedes negarte a estudiar pero mañana verás como tus amigos avanzan y tú te quedas estancado. 

Lo que hoy parece difícil, mañana será la diferencia entre avanzar o sobrevivir; y si no quieres estudiar, al menos aprende algo útil. Pero quedarte sin hacer nada no es opción.



El estudio es fundamental para:

  • Crecimiento personal:
    Permite desarrollar nuevas capacidades, tomar decisiones informadas, y expandir la comprensión del mundo. 
  • Desarrollo profesional:
    Mejora las perspectivas laborales, aumenta el salario, y abre puertas a puestos de mayor responsabilidad. 
  • Beneficios económicos:
    Se ha demostrado que los estudios superiores suelen generar ingresos más altos. 
  • Apertura de oportunidades:
    Facilita el acceso a mejores trabajos, la posibilidad de emprender, y la creación de una red de contactos profesional. 
  • Contribución a la sociedad:
    Ayuda a desarrollar habilidades para contribuir positivamente al progreso social y a la resolución de problemas. 
  • Bienestar emocional:
    Estudiar lo que te gusta puede mejorar la satisfacción y reducir el estrés. 
  • Relaciones sociales:
    La universidad y otros centros educativos ofrecen la posibilidad de establecer vínculos duraderos con personas que comparten intereses. 

jueves, 19 de junio de 2025

               LA SEÑO MARTA SE JUBILÓ.



El día 12 de junio, en la iglesia del Colegio Salesiano ( ¡ qué mejor sitio ! ) , rodeada de la Comunidad Salesiana, alumnos/as, maestros/as, familiares y aprovechando el momento de la Eucaristía dedicada a Doña Salvadora Muñoz, la Seño Marta se despidió dejando atrás su etapa profesional tras más de 36 años. A su vez alumnos/as le dirigieron unas emotivas palabras, detalles para el recuerdo, cantos, abrazos , acompañados de alguna que otra lágrima tras una preciosa Eucaristía, que para siempre quedará en su corazón.
Fue una tarde y momentos inolvidables que hicieron posible la dirección del Centro, el interés, esfuerzo de educadores/as y la participación del alumnado.
Una despedida sencilla como a ella le gustaba pero a la vez, grande y rica en emociones.
¡FELICIDADES!






PALABRAS DE DESPEDIDA.
Después de esta gran sorpresa y aunque no me resulte fácil hablar, en este momento mis sentimientos son de emoción, agradecimiento y satisfacción.
Emoción por todo lo vivido y aprendido a lo largo de mi carrera profesional y que siempre guardaré en mi corazón.
Agradecimiento a la familia salesiana que me abrieron las puertas de esta casa, haciéndome sentir siempre como un miembro más de esta familia, para hacer realidad mi sueño de ejercer mi profesión de maestra, creciendo personal y profesionalmente a lo largo de todo estos años al amparo de nuestra Auxiliadora, maestra de D.Bosco , referentes importantes en mi labor cristiana y docente.
No puedo dejar de agradecer a mis queridos alumnos y alumnas el que cada día me recibieran alegremente con un abrazo y una sonrisa, lo que suponía una inyección de entusiasmo al inicio de cada jornada. Gracias por haber sido el motor de mi trabajo y por haber aprendido tantas cosas de vosotros.
Gracias también a mis compañeros y compañeras por vuestro apoyo y cercanía en los momentos de dificultades.
Mi etapa profesional termina con la satisfacción del deber cumplido, la conciencia muy tranquila y el corazón lleno del cariño de nuestros niños y niñas, que son la razón de nuestra profesión. Motivos suficientes para dar gracias a Dios todos los días.
Atrás queda todo lo penoso y que me ha servido para seguir creciendo, madurando, fortaleciendo mi fe y estar más cerca de Dios. Todos sabemos que la vida no es un camino de rosas.
Ya para terminar, solo me queda recordaros que el lema de este curso...¿cuál es?...
No olvidéis que los principales protagonistas de vuestro futuro sois cada uno de vosotros.
Os deseo a todos un futuro brillante lleno de salud, sabiduría y santidad.



VIDEO HOMENAJE

lunes, 2 de junio de 2025

           EL PROPÓSITO DE LA LECTURA



“He leído muchos libros, y me he olvidado de la mayoría; pero entonces, ¿cuál es el propósito de la lectura?"

Esta fue la pregunta que un alumno le hizo una vez a su maestro.
El maestro no respondió en ese momento; sin embargo, después de unos días, mientras él y el joven alumno estaban sentados cerca de un río, dijo que tenía sed y le pidió al niño que le trajera un poco de agua con un colador viejo y sucio que había en el suelo.
El alumno se sobresaltó, porque sabía que era un pedido sin lógica.
Sin embargo, no pudo contradecir a su maestro y, habiendo tomado el colador, comenzó a realizar esta absurda tarea.
Cada vez que sumergía el colador en el río para traer un poco de agua para llevar a su maestro, ni siquiera podía dar un paso hacia él, ya que no quedaba ni una gota en el colador.
Lo intentó y lo intentó decenas de veces pero, por mucho que trató de correr más rápido desde la orilla hasta su maestro, el agua siguió pasando por todos los agujeros del tamiz y se perdió en el camino.
Agotado, se sentó junto al Maestro y dijo:
-No puedo conseguir agua con ese colador; perdóname, maestro, es imposible y he fallado en mi tarea.
-No -respondió el anciano sonriendo- no has fallado. Mira el colador: ahora brilla, está limpio, está como nuevo. El agua, que se filtra por sus agujeros, la ha limpiado.
-Cuando lees libros -prosiguió el viejo Maestro,- eres como un colador y ellos son como agua de río. No importa si no puedes guardar en tu memoria toda el agua que dejan fluir en ti, porque los libros, sin embargo, con sus ideas, emociones, sentimientos, conocimientos... la verdad que encontrarás entre las páginas, limpiarán tu mente y espíritu, y te convertirán en una persona mejor y renovada. Este es el propósito de la lectura.

(Fuente: Facebook)

domingo, 1 de junio de 2025

 


AQUÍ NO HAY VIEJOS




Aquí no hay viejos
Solo, nos llegó la tarde:
Una tarde cargada de experiencia,
experiencia para dar consejos.
Aquí no hay viejos,
solo nos llego la tarde.
Viejo es el mar y se agiganta.
Viejo es el sol y nos calienta.
Vieja es la luna y nos alumbra.
Vieja e s la tierra y nos da vida.
Viejo es el amor y nos alienta.
Aquí no hay viejos
Solo nos llegó la tarde.
Somos seres llenos de saber.
Graduados en la escuela.
De la vida y en el tiempo.
Que nos dio el postgrado.
Subimos al árbol de la vida.
Cortamos de sus frutos lo mejor.
Son esos frutos nuestros hijos.
Que cuidamos con paciencia.
Nos revierte esa paciencia con amor.
Fueron niños son hombres serán viejos.
La mañana vendrá y llegará la tarde.
Y ellos también darán consejos.
Aquí no hay viejos
Solo nos llegó la tarde.
Joven: si en tu caminar encuentras.
Seres de andar pausado.
De miradas serenas y cariñosas.
De piel rugosa, de manos temblorosas.
No los ignores ayúdalos.
Protégelos ampáralos.
Bríndales tu mano amiga.
Tu cariño.
Toma en cuenta que un día.
También a ti, te llegará la tarde....
Benedetti Mario.

(Fuente: Retorno De Las Diosas. Facebook)

lunes, 14 de abril de 2025

NO ES FÁCIL PERO... 


No es fácil envejecer, te tienes que acostumbrar a caminar más despacio, a despedirte de quien eras y saludar a quien te has convertido.
Es difícil esto de cumplir años, hay que saber aceptar tu nuevo rostro y pasear con orgullo tu nuevo cuerpo y desprenderse de vergüenzas, de prejuicios y del miedo que dan los años, y dejar que pase lo que tenga que pasar, y dejar que se vaya quien se tenga que ir, y dejar que se quede el que se quiera quedar.
No, no es fácil esto de hacerse viejo, hay que aprender a no esperar nada de nadie, a caminar solo, a despertar solo y a que no te atrape cada mañana el tipo que ves frente al espejo, y aceptar que todo se acaba y la vida también, y saber despedirse de los que se van y recordar a los que ya se fueron, y llorar hasta vaciarse hasta secarse por dentro, para que crezcan nuevas sonrisas, otras ilusiones y nuevos anhelos.

-Alejandro Jodorowsky-

domingo, 2 de marzo de 2025

EL TIEMPO NO BORRA, SÓLO TRANSFORMA



 Hay un silencio que llega con los años, y no es sólo la ausencia de ruido, sino la suave transición entre lo que éramos y lo que nos hemos convertido. A los 65 años, empiezas a sentir la sutileza del desapego. La sala que alguna vez palpitó con tus ideas ahora parece llena de voces que ya no piden tu opinión. No es un rechazo, es el ritmo de vida. Es entonces cuando aprendemos que nuestra contribución no está en el presente inmediato, sino en las huellas que dejamos en los corazones y las mentes a lo largo del camino, te das cuenta de que el mundo empresarial, que alguna vez fue tan vital, está en constante cambio. Él te sigue, indiferente a lo que hiciste o no hiciste. No es una derrota, es una liberación. Este es el momento de mirarte a ti mismo, despojarte de tu ego y revestirte de serenidad. Ya no se trata de demostrar, sino de enseñar, compartir, vivir. El verdadero logro no es lo que presumes, sino lo que inspiras.

A los 70 la sociedad parece olvidarte, pero Lo que ocurre es que llegaste a otro estado del ser. Quizás sea sólo una invitación a reevaluar lo que realmente importa. Los jóvenes no te reconocerán por lo que eras, y eso es una bendición disfrazada: ahora puedes ser quien eres. Sin máscaras, sin títulos, sólo la esencia. Los viejos amigos, aquellos que no preguntan “quién eras” sino “cómo estás”, se convierten en joyas preciosas, diamantes que brillan en el ocaso de la vida.
Y luego, a los 80 o 90 años, es la familia la que, en las prisas, se aleja un poco más. Pero ahí es donde la sabiduría nos abraza con fuerza. Entendemos que el amor no es posesión: es libertad. Tus hijos, tus nietos, siguen sus vidas, como tú seguiste la tuya. La distancia física no disminuye el afecto, pero enseña que el verdadero amor es generoso, no exigente.
Cuando la Tierra finalmente nos llame, no hay motivo para temer. Es el último baile de un ciclo natural, el cierre de un capítulo escrito con sudor, lágrimas, risas y recuerdos. Pero lo que queda, lo que nunca será realmente eliminado, son las marcas que dejamos en las almas que tocamos.
Por eso, mientras haya aliento, energía, mientras el corazón lata constantemente, vivamos intensamente. Abraza los encuentros, ríe a carcajadas, disfruta de los placeres simples y complejos de la vida; simplemente, ama. Cultiva tus amistades como quien cuida un jardín. Porque, al final, lo que queda no son los logros, ni los títulos, ni los aplausos. Lo que queda son los vínculos, los momentos compartidos, la luz que difundimos.
Sé luz, sé presencia y tendrás eternidad.

*José Luis Ricchetti. Escritor brasileño "Los caminos del tiempo"*



domingo, 26 de enero de 2025

NACÍ EN EL AÑO 1959. TENGO 66 AÑOS. ¡QUÉ SUERTE LA MÍA !


NOS LLAMAN "LOS ANCIANOS".



Nos llaman "Los Ancianos"
Nacimos en los 50s y 60s.
Crecimos en los 60s y 70s.
Estudiamos en los años 70-80.
Salimos juntos en los 70-80-90.
Nos casamos y descubrimos el mundo en los 70-80-90.
Nos aventuramos en los 80-90.
Nos estabilizamos en la década de 2000.
Nos hicimos más sabios en 2010.
Y vamos firmemente más allá del 2020.
Parece que vivimos varias décadas diferentes...
DOS siglos diferentes...
DOS milenios separados...
Hemos pasado del teléfono con un operador de llamadas de larga distancia a videollamadas a cualquier parte del mundo.
Hemos pasado de diapositivas a YouTube, discos de vinilo a música en línea, cartas escritas a mano al correo electrónico y WhatsApp.
Desde la radio juegos en vivo, hasta la televisión en blanco y negro, hasta la televisión a color y luego a la televisión 3D HD.
Fui a la tienda de videocasetes y ahora veo Netflix.
Conocimos las primeras computadoras, tarjetas perforadas, disquetes y ahora tenemos gigabytes y megabytes en nuestros smartphones.
Llevamos pantalones cortos toda la infancia y luego pantalones, Oxford, cohetes, carcasas completas y vaqueros azules.
Esquivamos la parálisis infantil, la meningitis, la polio, la tuberculosis, la gripe porcina y ahora el COVID-19.
Solíamos andar en patines, triciclos, bicicletas, ciclomotores, coches de gasolina o diesel y ahora manejamos híbridos o eléctricos.
Sí, hemos pasado por mucho, ¡pero qué vida hemos tenido!
Podrían describirnos como "ejemplares", personas nacidas en ese mundo de los cincuenta, que tuvieron una infancia análoga y adultez digital.
¡Hemos como "lo he visto todo"!
Nuestra generación literalmente ha vivido y sido testigo más que nadie en todas las dimensiones de la vida.
Es nuestra generación la que literalmente se ha adaptado al "CAMBIO. "
Un gran aplauso a todos los miembros de una generación muy especial, que será ÚNICA!

(Fuente: Facebook )
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