domingo, 12 de julio de 2009

LAS LENGUAS


Lo que está pasando con la lengua española en ESPAÑA, es vergonzoso y punto. Digan lo que digan unos y otros, que dicen mucho, como los loros, pero no saben lo que dicen.
No creo que debamos negar el derecho a catalanes, gallegos o vascos a su cultura,a su folclore... y aquí, a su lengua.Que hablen catalán, vasco o gallego por los codos y rodillas si quieren; sin embargo, deben conocer y hablar con domino la lengua oficial de España, el español. Por el bien, no solo del país, también por el bien de la comunidad y por el bien propio.
Seamos sinceros: ¿a dónde va un catalán, que habla con dominio diez su lengua y, que ha olvidado el español o lo semidomina? Idem para vascos y gallegos.Y si entramos en el mismo ejemplo pero con niños y niñas en edad escolar, a los que se les niega la posibilidad de conocer el español desde que entra por la puerta del colegio...
No entiendo que en un sociedad que se está abriendo cada vez más al mundo nos salgan unos cuantos ( que parecen muchos porque tienen el apoyo del gobierno central y de las administraciones correspondientes) tan cerrados y cerradas.
Y llegado a este punto y para terminar, quiero añadir una carta escrita por MANUEL VILLENA LÁZARO de Málaga, publicada en el SUR de Málaga el día 12-07-09 y cuyo título es COMPRENSIÓN LECTORA.

Año tras año e informe tras informe, la educación en España viene cosechando calabaza tras calabaza. Uno de los aspectos más deficientes, en nuestros escolares, es que no entienden lo que leen.
El problema de la comprensión lectora no sólo hace mella en los más jóvenes, en las más altas esferas del poder (políticos de primer orden, jueces de renombre, etc) también se deja sentir notablemente.
Si a ciertos políticos, con altas responsabilidades de gobierno, e incluso magistrados de reconocido prestigio les pasamos una sencilla prueba de lectura como puede ser la siguiente expresión: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho de usarla». ( Véase artículo 3.1 de la vigente Constitución Española), nos encontraremos con las respuestas más peregrinas e inauditas. Como arrinconar el idioma común en las escuelas o llegar al paroxismo de imponer y justificar sanciones por hacer uso del castellano en territorio español.
Así pues, si las clases dirigentes no comprenden lecturas tan simples y diáfanas como la expuesta no podemos pedir peras al olmo.

domingo, 28 de junio de 2009

RISAS EDUCATIVAS.






Faro (www.e-faro.info ), excelente dibujante, sabe sacarle unas risas al tema educativo que tan entretenidos nos tiene desde hace tiempo. Unas risas que invitan a la reflexión.

sábado, 27 de junio de 2009

PARA LEER UN POCO. José María García Linares



Mi compañero Fran “el Mayoni”, me envía este texto. No suelo incluir en mi blog, escritos con los que no esté de acuerdo ni considere interesantes.

Es alentador comprobar, para un docente, el altísimo grado de implicación que la sociedad y el Estado españoles están demostrando en las últimas semanas en materia de educación. Qué orgullo al abrir los periódicos y encontrar todo el debate reducido a la lucha Religión/Educación para la Ciudanía, o lo que es lo mismo, como siempre en estas tierras, Partido Popular/Partido Socialista (o estás con nosotros o estás contra nosotros), o encontrarlo también centrado en el largo periodo vacacional de los profesores y los alumnos. Sí señor. Cuestiones de primer orden. Eso es lanzarse a la piscina, nunca mejor dicho, y empaparse hasta las cejas.Qué rabia me daba de pequeño ir al colegio. No era yo como estos niños postmodernos de hoy en día que se aburren en sus casas y están locos por ver a sus amiguitos en el recreo. No. Yo, en caso de verlos, prefería hacerlo en el parque, en el Club o en la playa. Al aire libre, en grandes espacios, corriendo, saltando y sin muros ni verjas ni señores mayores que te contaban lo mismo que podías leer en esos libros, salvo contadas excepciones que lograban captar tu atención y llevarte de aquí para allá en un viaje fascinante. Cuando llegaba el mes de junio, ya tenía esa cosilla en mi estómago cada vez que veía el cielo azul o sentía esa luz melillense tostadita en el cogote al pasear por la Avenida. Olía a verano, a paz, a felicidad. En los escaparates, esos cuadernillos espantosos de Santillana para repasar y divertirse (por Dios) en julio y agosto. A mis hermanas y a mí no nos hacían falta, que ya estaban nuestro padres poniéndonos todos los días cuentas y copias, para que no se nos secara, a pesar de los chapuzones, la mollera.El pasado día cinco de febrero el diario El País publicaba un artículo titulado Demasiadas vacaciones en donde se criticaba no sólo las de los profesores, sino también el poco número de días lectivos de los estudiantes. Algunos proponían ahí alargar el final del curso, otros adelantar su comienzo y, como telón de fondo, el problema que tienen los padres actualmente para conciliar su vida laboral con la familia, al parecer responsabilidad de los centros y no de sus empresas, esto es, qué diantres hago con la niña-molestia cuando le den las vacaciones. ¿A dónde la mando? Y leía estas argumentaciones mientras hacía la cola en el Ayuntamiento para recoger un certificado. De cuatro mostradores, sólo funcionaba uno. Hay que ver lo que tardan en servir los desayunos en las cafeterías.Las vacaciones de nuestros jóvenes son distintas a la de los chicos y chicas de otros países, algo evidente porque aquí no se puede tener a treinta estudiantes metidos en un aula sin cortinas y sin aire acondicionado a finales de junio. El calor es insoportable. Comparar esta situación con la finlandesa o la sueca es poco provechoso. Pero es que a principios de septiembre la temperatura, al menos en el sur de España, es igual, agobiante. Los que piden adelantar el comienzo al día uno del mismo mes olvidan también que en esas fechas están los exámenes de recuperación y que las plantillas de profesionales están incompletas. Lo que escuece de todo este asunto es que el debate haya saltado nuevamente a los medios por motivos que nada tienen que ver con la enseñanza. Las familias quieren tener los centros más tiempo abierto para tener allí aparcaditos y cuidaditos a sus criaturas (que, curiosamente, son suyas. Algunos lo olvidan). Y digo aparcados porque da igual que aprendan más o menos (casi nadie trae la tarea hecha), que no haya ordenadores, que haya saturación, que las ratios sean elevadísimas, que falten recursos de todo tipo. Lo que importa, lamentablemente, es que estén allí vigilados porque así no estarán fuera, solos, de ahí la propuesta de varias CCAA de tener los colegios e institutos abiertos por las tardes, o casi de madrugada. La docencia tiene una función fundamental y valiosísima, si se deja ejercerla: la de enseñar. Todo lo que se salga de ese marco no es tarea de los docentes.Tal y como se están poniendo las cosas, un alumno puede llegar a su colegio a las siete de la mañana, en régimen de acogida temprana, recibir sus seis horas de clase, comer a las dos y media y realizar las actividades extraescolares hasta las seis de la tarde, supuestamente controlados por personal distinto al de los profesores, nos dicen los expertos.Esto huele a podrido. Todos estos pedagogos, presidentes de no sé qué, coordinadores de no sé cuánto que, o están liberados o no han dado clase en su vida, ¿no tienen nada que decir sobre el hecho de tener a un chico encerrado diariamente casi doce horas en un centro? La solución a los problemas sociales no la tiene en exclusividad la escuela. ¿El Estado no va a hacer nada para que los empresarios flexibilicen los horarios y turnos de sus trabajadores, para que puedan disfrutar de sus hijos? Ya está bien de echar sobre la enseñanza todas las responsabilidades sociales. A este paso, en cinco años, estaremos presentes en los partos para registrar la llegada de un nuevo alumno y evitar el fracaso neonato y el absentismo en las incubadoras.

domingo, 31 de mayo de 2009

A VER SI NOS ACLARAMOS.


Estamos a disposición de todos y de todas: padres, madres, alumnos,alumnas, administración, sociedad en general...y, para colmo, muchas veces entre nosotros mismos, para hacernos la vida imposible. A ver si nos aclaramos:¿quién y/o quienes pueden pegarme a mí? ¿ a quién puedo pegar yo? ¿ qué consecuencias habría? ¿puedo utilizar el sarcasmo con los alumnos? ¿cómo me desahogo yo si ellos pueden hacerlo a a veces a base de hostias? ¿qué es más violento: el insulto, la broma, la violencia física...?
Hay lo que hay me dirás. No me convence la respuesta. Estoy cada día más torpe. A ver si nos aclaramos.
Hace poco me dicen que el feto no es un ser humano, que como ser vivo puede matarse. Y yo que me desgañito diciendo a mis inocentes discentes que debemos respetar la fauna y flora, al pajarito y a la flor...¡no te jode!
Ahora, puedes matar un poquito hijo mío, pero un poquito nada más.
A ver si nos aclaramos, coño, que esto se está poniendo muy mal.
¿Qué leche mamaron estos jóvenes que tenemos ahora para opinar que, pegar a un profesor no es violencia, que peor es insultar? Y me lo dicen ahora, después de llevar más de "x" años intentando adaptarme al cambio, de convencerme que pegar un cogotazo no está bien, que es mejor el razonamiento, la paciencia...y ahora me lo dicen, cuando ya me había acostumbrado a romper el estrés, la rabia, la derrota, la angustia, la decepción... pensando ( y a veces diciendo) frases como:
-Niño/a, ¿tú has nacido hoy?
-Niño/a, ¿de dónde vienes? ¿ de las montañas?
-Niño/a, ¿ te has tomado la pastilla?
-Niño/a, piensas con el culo...
-¡Anda y me traes un par de moscas! ( y me preguntas si un par son dos o más)
...en fin. A ver si nos aclaramos.
Yo por lo pronto voy a dedicar un tiempo a buscar la respuesta a esta pregunta: ¿qué haría si un nene o una nena, me diese un guantazo?

sábado, 16 de mayo de 2009

LA CLASE ( Entre les murs)


LA TRIBUNA MALAGUEÑA
La clase
16.05.2009 –
SUR DE MÁLAGA.

JOSÉ LUIS RAYA PÉREZ_PROFESOR DE LENGUA Y LITERATURA

He asistido tan incómodo como estupefacto a la proyección de 'La clase' ('Entre les murs'), palma de oro en Cannes. No tiene relación alguna con la emblemática 'Rebelión en las aulas', interpretada por un convincente Sidney Poitier, ni con toda la saga posterior que se resume en 'chicos malos o muy malos son tratados y educados por un vocacional profesor' o profesora (recordemos a la Pfeiffer en 'Mentes peligrosas') y otras féminas que domeñan, a pesar de sus encantos, a una indomable caterva de energúmenos.
Es ésta una suerte de telerrealidad o docugrama tan real con la vida y mi misma profesión. En ella los estudiantes no son tan peligrosos, pero en algún momento pueden resultar odiosos y he ahí la sólida vocación del docente que por su paciencia y terquedad podríamos calificarlo, incluso, de brillante. Con qué profesionalidad va capeando todo tipo de temporales, porque sí, queridos padres y madres, en muchas ocasiones hay voraces tormentas en las aulas, imposibles a veces de controlar, porque los profesores somos «sencillamente humanos», y no aquellos androides robotizados que aparecen en la asfixiante película de Mark Lester 'Curso 1999', en la que profesores robots son utilizados para dar clases a los alumnos más conflictivos. Esperemos que la sangre no llegue al río.
En 'La clase' los alumnos y alumnas usan los móviles, mascan chicle, discuten, hablan todos a la vez, interrumpen con estúpidos comentarios que no tienen nada que ver con la explicación del profesor, incluso la entorpecen para preguntarle acerca de sus inclinaciones sexuales, se niegan a leer, se insultan, unos pocos trabajan y se interesan y van al son que impone la gran mayoría, que son los que embrutecen y empobrecen la clase. Los que no quieren aprender ni atender impiden que los pocos interesados progresen, y eso es tremendamente injusto. El profesor, para explicar un simple concepto, necesita toda una hora. Esto es lo que ocurre en un instituto de Francia, casi marginal, es sólo una muestra,y es lo que ocurre en casi todos los centros de España.
Señores padres y madres les ruego que vean la película y obtendrán una idea exacta de la labor de los profesores y de la actitud de sus hijos, que en sus casas pueden ser adolescentes ejemplares. Los profesores no podemos trabajar a gusto ni con cierta tranquilidad. Es muy difícil seguir la programación que con mucho esmero y esfuerzo se prepara al inicio de curso, uno tiene que contraprogramar, recurrir a las programaciones de aulas, esto es, adaptarse a las necesidades y prioridades del grupo, en muchas ocasiones, vacías de contenido.
No saben ustedes lo desalentador y lo frustrante que es repetir constantemente: ' apaga el móvil', 'tira el chicle a la papelera', 'guarda el MP3', 'atiende', 'no hables tanto con tu compañero', 'abre el libro', 'saca la libreta o los apuntes', 'por favor despierta y atiende', 'no le tires del pelo a tu compañera', 'levántate y arroja el papel a la papelera y no al suelo', 'en clase no puedes comerte el bocadillo', 'guarda esa revista', 'baja los pies de la mesa', 'siéntate recto' porque si les dices 'erguido' no lo captan, o no quieren captarlo... etc. etc. En fin, para volverse locos. Hablo y escribo en nombre de muchos compañeros y compañeras de profesión. Los alumnos, que haberlos haylos, y pasan al bachillerato, tienen un montón de lagunas que les impiden enfrentarse con fiabilidad a la nueva etapa, previa a la Universidad. Estos chicos y chicas son el futuro de España y de Europa. No entiendo por qué no se invierte mucho más en la enseñanza, por qué alumnos que quieren y pueden cursar bachillerato siguen mezclados con los que ni pueden ni quieren estudiar, en numerosas aulas de treinta y tantos alumnos, imposibles de controlar. No entiendo porqué hay tanta falta de respeto a los profesores y entre los mismos alumnos. No entiendo por qué hay padres que no se involucraron antes en la formación de sus hijos y nos los entregan totalmente asalvajados. No entiendo por qué los profesores y profesoras que luchamos a diario no nos permiten modelar o moldear las leyes y actualizarlas al contexto real, no entiendo muchas veces la labor de los sindicatos, no entiendo por qué tantos padres se desentienden de la educación de sus hijos. No sé por qué la enseñanza pública está tan descuidada, ni por qué se nos falta tanto el respeto, si lo único que deseamos es enseñar, ilustrar, que los alumos-as avancen y puedan ser personas bien formadas, civilizadas y cultas que puedan enfrentarse a la vida y desempeñar un trabajo digno. Tampoco me entra en la cabeza cómo los gobiernos van cambiando los planes pero los problemas se siguen agravando. Ahora entramos en la etapa de 'las competencias', confío en que esto comience a dar resultados.
Padres y madres, sociedad en general: ya que no puedo invitarles a todos a una de mis clases de la ESO, les rogaría que vieran en cuanto puedan 'La clase'. A continuación no les pediría precisamente que se apiaden de nosotros, sino que todos y todas colaboréis y forméis también a sus hijos en el respeto y el civismo básicos. No pedimos tanto.

jueves, 14 de mayo de 2009

PADRES Y ALUMNOS...¡SUSPENSOS!


La educación cambia el mundo. Y si la educación tiene problemas... la preocupación es universal.
Me dicen y leo que la educación anda mal, ¿y ahora se dan cuenta?.
Banda sonora: Calidad, mejora, rendimiento, esfuerzo, integración,interculturalidad, diversidad, tolerancia, respeto, cultura, competencias...es la misma película, el mismo compositor. ¡Estamos cansados!

Administración, padres, profesores y sociedad en general: perdidos y buscando lo mismo.

El culto a lo inculto.Padres que no permiten que sus hijos adquieran un nivel superior al de ellos. Parados analfabetos. Y maestros que, de tanto bajar el nivel,se encaminan al mismo gremio.Administración: pensadores de mesa de camilla.

Escuelas "apeaderos". Escuelas multiculturales, polilingües.Escuelas donde todo cuela, bajo el poder de padres, madres, tutores legales.
¡Miedo, apatía, pasotismo, angustias, estrés, ansiedad, bajas...en el profesorado!

Escuelas donde impera la burocracia.Escuelas buzones, blanco de publicidad, negocios,fiesta, placeres... escuelas "viva la vida".

Poder familiar: saben mejor que nadie hacer críos y desconocen como nadie el educarlos.Piensan que la "play" o la caja tonta pueden sustituirlos o...mejor los maestros...

Alumnos con el futuro negado y a veces, son los padres con sus actos, los que se lo niegan.

Ya no es enseñar al que no puede. Ahora es enseñar al que no quiere...

Niños y niñas que viven en colegios.

Y pienso yo: ¿no será un castigo o una especie de venganza por intentar meter en la cabeza de los niños, tanta tontería a veces? ¿un castigo por robarles la infancia?

domingo, 10 de mayo de 2009

ESTAMOS PERDIENDO EL SENTIDO COMÙN.


A veces, cuando deseas escribir algo y no encuentras las palabras, vas y te las encuentras.Siempre hay alguien que las va dejando por ahí.


Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, 'Sentido Común', que ha estado entre nosotros durante muchos años.
Nadie sabe a ciencia cierta
cuántos años tenía, puesto que
los datos sobre su nacimiento
hace mucho que se han
perdido en los vericuetos
de la burocracia. Será recordado
por haber sabido cultivar
lecciones tan valiosas
como que hay que trabajar
para poder tener
un techo propio
sobre la cabeza;
que se necesita leer
todos los días un poco;
saber por qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices, y también por reconocer
la validez de frases tales como 'la vida no siempre es justa' y 'tal vez haya sido yo el culpable'.
Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas
(no gastes más de lo que ganas),
y estrategias parentales confiables
(los adultos están a cargo, no los niños)

Su salud comenzó a
deteriorarse rápidamente
cuando se aplicaron reglas
bien intencionadas pero
ineficaces: informes respecto
a un niño de seis años
acusado de abuso sexual
por haber dado un beso a
una compañera de clase;
adolescentes que debieron irse a otro colegio
por haber denunciado a un compañero distribuidor de droga, y una maestra despedida por reprender
a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición. Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros,
sólo por hacer el trabajo en el que
ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos.
Declinó aún más cuando
las escuelas debieron
requerir un permiso
de los padres para
administrar una aspirina,
poner protector solar,
o colocar una tirita a un alumno.
Aunque eso sí,
no podían informar a los padres si
una alumna estaba embarazada
y quería abortar. Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en material risible,
algunas iglesias en negocios, y
los criminales empezaron a recibir
mejor trato que sus víctimas. Para Sentido Común
fue un duro golpe que uno
ya no pueda defenderse de
un ladrón en su propia casa,
pero que el ladrón pueda
demandarnos por agresión;
y que si un policía mata a un ladrón,
incluso si éste estaba armado,
sea inmediatamente investigado por exceso
de defensa, cuando no acusado de gatillo fácil.
Y así,
muchísimos casos más
de nuestra vida terrenal.
La muerte de Sentido Común
fue precedida por la de sus padres,
Verdad y Confianza;
la de su esposa, Discreción;
la de su hija, Responsabilidad,
y la de su hijo, Raciocinio .

Le sobreviven sus tres hermanastros: 'Conozco Mis Derechos',
'Otro Tiene la Culpa', y
'Soy Una Víctima de la Sociedad'. No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron
de que se había ido.

(De un pps que me ha mandado una compañera.Si conoces al autor, me lo comunicas)

NOTA:El término sentido común describe las creencias o proposiciones que parecen, para la mayoría de la gente, como prudentes, siendo esta prudencia dependiente de unos valores de conciencia compartidos que, permiten dar forma a una familia, clan, pueblo y/o nación.