lunes, 22 de julio de 2019

DESVIVIRSE POR LOS HIJOS ES UN ERROR

 POR MAITE VALLER 

En el día de la vuelta al cole, esta pedagoga y fundadora del Colegio Montessori nos da su receta para educar sin autoritarismo ni sobreprotección, pero con autoridad. Comenzamos la lección de la mano de Maite Vallet, autora de libros como "Atrévete con su niñez" o "Atrévete con su adolescencia".








*Muchas madres se sienten culpables por no pasar tiempo suficiente con los niños y usted se queja de que ahora pasamos demasiado tiempo con ellos. 
Las madres que están todo el tiempo empeñadas en jugar con los niños les están quitando su tiempo de soledad. El hijo tiene necesidad de jugar un montón de horas al día solo y con otros niños de su edad. El disfrute de la soledad es muy importante desde el principio de la vida. Si te fijas, los bebés juegan solos. Pero, casi nadie lo ve porque hay un empeño de que cuando están despiertos, tienen que estar con los adultos.
*Que jueguen solos no es tan fácil, porque muchas veces reclaman atención.
El bebé se acostumbra a jugar solo desde que nace. Pero los padres empiezan a decir: "¡Pobrecito, solo!". Al final, le hacen dependiente y acaban consiguiendo que el niño se aburra si no hay alguien con él.
*¿Desvivirse por los hijos es un error?
Sí, indudablemente. Los hijos no necesitan a alguien que se desviva por ellos sino a alguien que viva con ellos para enseñarles a afrontar los retos de la vida en cada etapa.
*Antes el niño era un ser invisible que sólo tenía que obedecer al adulto. Ahora, es el rey de la casa. ¿Qué ha pasado?
A medida que nos vamos civilizando, nos olvidamos de que hay cantidad de cosas que son instintivas. Los reyes de la casa tienen que ser papá y mamá. Cuando le convertimos en el rey de la casa y empezamos a girar en torno a él, le creamos un ambiente que no es el suyo, es el nuestro. ¿Qué pintan los niños tomando el aperitivo? Estamos haciendo que los niños hagan vida de adultos.
*¿Estamos 'adultizando' a los niños?
Exacto y eso les está perjudicando.
*Dígame algún mito educativo que hay que desterrar.
El de que los padres tienen que dedicar el máximo de tiempo a sus hijos. El tiempo tiene que ser de mucha calidad, pero no de mucha cantidad. Los padres están mucho tiempo con sus hijos, pero no ofrecen tiempo de calidad porque no saben.
*¿Cuál es entonces el principal pecado de los padres a la hora de educar?
No facilitar que el niño juegue. Los niños de ahora no han aprendido a jugar sin consolas. Los padres no se dan cuenta del perjuicio tan grande que eso les crea.
*De hecho, todos esos juegos que se transmitían de manera espontánea como el escondite y polis y cacos están desapareciendo.
Una de las cosas que enseño al profesorado es que hay que organizar el espacio de recreo y enseñar los juegos a los niños. No es que les aburran esos juegos sino que no los conocen. Cuando nosotros éramos niños, sólo teníamos que ver a los mayores. Hoy en día es obligatorio, tanto para el profesorado como para los padres, enseñarles a jugar y regalarles juguetes que no sean electrónicos.
*¿Algún otro error?
No enseñarles a ser autónomos en su vida diaria. Los padres tienen que enseñar a sus hijos a vestirse solos, a comer, a ordenar, a lavarse y a dormir en su cuarto toda la noche. Así al niño se le traslada que es capaz de valerse por sí mismo. Cuando se lo hacemos todo, lo que le transmitimos es que depende de nosotros para vestirse o para dormir. Hacemos por ellos todo lo que tendrían que hacer solos. El otro pecado sería el de no saber poner límites.
*¿Por qué nos cuesta tanto fijarlos?
El niño que no tiene límites es un tirano. Es inseguro y esa inseguridad se la da el poder hacer todo y tener todo a cambio de nada. El niño tiene que saber que puede llegar hasta aquí y hasta aquí, no. Pero el límite debe tener fijada antes la norma. Sin embargo, los primeros que se saltan los límites son los padres. Por ejemplo, amenazan con "vas a ir al cole con los deberes sin hacer" y, al final, se los hacen.
*Hay una corriente actual que sostiene que se debe educar sin gritos ni castigos. ¿Cómo se imponen entonces los padres?
El método del autoritarismo con castigos funciona. Sin embargo, la disciplina tiene que ser interna y que el niño sepa que no puede hacer determinadas cosas. Para llegar a eso, se debe dejar claro qué es lo que debe y no debe hacer. El niño cuando sabe que estamos diciendo un "no" firme, lo respeta.
*En la época de la generación EGB volaban las zapatillas y nos llevábamos un cachete a la primera de cambio. Tampoco hemos crecido con ningún trauma.
Estoy en contra de cualquier sistema autoritario porque consigue una disciplina externa y hay que lograr la disciplina interna. Cuando tengas ganas de pegar, ya seas padre o hijo, tienes que aprender a controlarte y a separarte.
*A veces, la disciplina externa, o sea un bofetón, te hacía asimilar la disciplina interna.
No, te ayuda a saber que eso no lo tenías que hacer. Pero el método que aprendías era: "Si yo me porto mal, tienen derecho a pegarme". El mensaje tiene que ser que si te portas mal, te tienes que separar, no porque estés castigado, sino porque tienes que aprender a controlarte. Los padres tienen que enseñar, no imponerse.
*¿De qué manera frenamos la hiperpaternidad que está tan en boga?
Es importante que los niños se den golpes para aprender a no dárselos. Un niño que monta en bicicleta se tiene que caer varias veces y, a base de caerse, aprende a controlar la bicicleta. Lo más importante es tener claro qué consecuencias tiene la manera de educar sobreprotectora, la autoritaria y la educación con autoridad, que es la que propongo yo. La persona con autoridad es la que enseña a ser autónomo, a poner límites y establece consecuencias.
*"Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para su desarrollo", decía la pedagoga italiana María Montessori.
Exacto. Tenemos que ofrecer a nuestros hijos toda la ayuda que necesiten, pero sólo esa. Si les ofrecemos más, impedimos el esfuerzo y al hacerlo, impedimos el aprendizaje. Si evitamos que se caiga, conseguimos que el niño no desarrolle el reflejo de caída.
*¿En qué se diferencia el método Montessori del resto?
Montessori decía que el ser humano tiene que desarrollar todo su potencial en cada etapa de la vida y, para eso, tiene que independizarse del adulto. Es importante que les enseñemos a valerse por sí mismos. Y ella siempre hablaba de espacios libres y organizados por el adulto donde el niño pueda desarrollar sus necesidades.
*Pero los niños ahora tienen cada vez menos espacios para jugar.
No siento que falten espacios sino que son lugares sin organizar para que el niño y el adolescente puedan desarrollar todo su potencial. Hay parques inmensos que no tienen ningún ambiente para niños ni para adolescentes: pistas de skate, de patinaje, de atletismo, rocódromos... Hay un montón de cosas que a los adolescentes les fascinan.
*¿Cuál es el principal reto en Secundaria?
Aprender a aislarse. Las actividades familiares tienen que variar porque ya no quieren estar tanto con los padres. Su principal reto es identificarse: quién soy yo y para qué he venido a este mundo. El adolescente debe aprender a salir con sus amigos sin sus padres. Pero para conquistar esa libertad tiene que asumir responsabilidades. La paga hay que ganársela.
*El tema de la tecnología con los niños, ¿se nos ha ido de los manos?
Hará falta un par de generaciones para darnos cuenta de la barbaridad que estamos haciendo. Los niños ahora ya ni atienden ni se concentran. En vez de concentrarse para comer, les ponen la tablet. Uno de los males terribles es que hay niños asociales que prefieren estar encerrados en su cuarto con la consola a salir con los amigos. Estamos consiguiendo que no tengan esa parte maravillosa de relacionarse con el otro. La interrelación les resulta incómoda porque no la practican. Nos vamos a encontrar con que la gente no se atreva a mirarse cara a cara.
*¿Cómo creamos hábitos para que hagan los deberes solos?
Los niños son los que tienen que hacer los deberes y no los padres con los niños. La escuela es un lugar para trabajar en equipo y, cuando llegan a casa, deben comprobar si han asimilado lo que comprendieron en clase. Los deberes deben implicar un trabajo de autonomía y no de rendir cuentas al profesor. Los progenitores no tendrían que intervenir nada más que para facilitarles el material y el espacio de trabajo.
*Ahora hay un debate sobre si los críos deben o no hacer deberes con huelga de padres incluida.
Estoy en desacuerdo cuando se manda una cantidad desproporcionada de deberes. Pero sí entiendo como algo fundamental un tiempo de estudio y soledad con uno mismo para descubrir qué ha aprendido. Pero me parece fundamental que los niños tengan tiempo para jugar tanto al aire libre en el parque como dentro de casa, pero no con la tablet ni con la televisión.
*¿Los padres deben preguntar la lección a sus hijos?
Jamás. Cuando tienen un examen, el niño tiene que hacerse la pregunta, contestar y, luego, comprobar la respuesta. De la otra manera, estamos supliendo algo que el niño tendría que conseguir con su esfuerzo. Eludir esfuerzos evita también el aprendizaje. Muchos padres con una buena intención hacen el esfuerzo que tendría que hacer el hijo. Al niño le dejan indefenso. Nunca hay que decirles "no te preocupes que yo te ayudo" sino transmitirle que él va a poder con ello si hace el esfuerzo necesario.
LA ÚLTIMA PREGUNTA. ¿Por qué tenemos esa obsesión por ser padres perfectos?
Una de las cosas que enseño a los padres es: "Concederos que cometéis errores siempre y cuando estéis dispuestos a rectificarlos". A lo mejor un día no tienes ninguna gana de hablar con tu hijo adolescente. Y piensas: "Tengo que sacar tiempo y disimular que estoy hecha polvo". Pues no. Le dices a tu hijo: "Yo hoy necesito descansar. Hablamos mañana". Las madres tenemos derecho a decir: "Esta tarde quiero estar tranquila y no te puedo llevar a ninguna parte. Hoy no puedo". Nuestros hijos tienen que saber que tenemos nuestras propias necesidades que son independientes del hecho ser papá o mamá. Que nos vean como personas con identidad propia y, entonces, ellos se acostumbran a respetar nuestros tiempos. Si les dedicamos todo el tiempo a ellos, no defendemos nuestro tiempo independiente del hecho de ser madre.




lunes, 3 de junio de 2019

LOS NIÑOS FELICES SON RUIDOSOS, INQUIETOS, ALEGRES Y REVOLTOSOS


Aunque no nos gusten, debemos entender que el hecho de que los niños no paren quietos es normal. Están en la edad de descubrir y experimentar, y no deberíamos coartarles.
Un niño feliz, que disfruta interactuando y descubriendo el mundo, es ruidoso y revoltoso. Ahora bien, en los últimos tiempos está apareciendo un movimiento que nos llama mucho la atención y que nos preocupa: la “niñofobia”.


La infancia dura muy poco, ayúdalos a disfrutarla y que al mismo tiempo aprendan.

Los niños son inquietos por naturaleza; aman descubrir, jugar, reír y enojarse. Si conoces a niños con estas características, tienes a un pequeño feliz que disfruta descubrir el mundo.
Por otro lado, estas características de libertad y crecimiento, han generado algo llamado “niñofobia”, el cual ha llevado a muchos lugares a prohibir la entrada con niños y generar un ambiente exclusivo para adultos lejos de la presencia infantil.
Este tipo de movimiento está teniendo mucha repercusión en Estados Unidos y Reino Unido, lo cual nos invita a reflexionar sobre una cuestión algo compleja: ¿Se nos ha olvidado ya lo que es la infancia?
Los niños lloran por hambre, por cansancio o por fastidio y lamentablemente tenemos la idea de que cada que un pequeño llora, es porque la mama no lo atiende como debe o simplemente que el pequeño tiene una mala crianza.
Cada niño tiene su personalidad y su forma de interactuar en sus contextos más cercanos. Los hay más inquietos y los hay más tranquilos, pero ello no es siempre el resultado de la educación que les dan sus padres.
Es indispensable volvernos más empáticos cuando viajamos y sabemos que compartiremos espacio con un bebé. En serio, calmarlos es todo un reto y se requiere mucha paciencia (incluyendo la tuya).
Los niños desean tocarlo todo, experimentar, sentir, reír, aprender… Si les obligamos a callar, a no llorar, a hablar bajito y a no moverse de la silla, lo que tendremos en realidad son criaturas temerosas que no se atreverán a explorar.
La infancia es ruidosa por naturaleza. No hace falta más que pasar por una guardería o un centro de primaria a la hora del recreo para recordar lo que es ser niño.

(FUENTE: https://www.sdpnoticias.com/estilo-de-vida/2016/09/21/ninos-felices-son-ruidosos-inquietos-revoltosos-y-alegres )

jueves, 30 de mayo de 2019

ACIERTOS Y FRACASOS

REFLEXIÓN


Un día, un profesor escribió así en la pizarra:
9x1 = 09
9x2 = 18
9x3 = 27
9x4 = 36
9x5 = 45
9x6 = 54
9x7 = 63
9x8 = 72
9x9 = 81
9x10 = *91*
En la sala se hicieron muchas burlas porque el Profesor se había equivocado:
*9x10 = 91*, siendo que la respuesta correcta es *90.* 
Todo el salón se rió de él.
Entonces esperó que todos se callaran, y sólo después dijo:
_¡Así es como eres visto en el mundo!
_Yo me equivoqué a propósito para mostrarles cómo el mundo se comporta ante algún error tuyo.
_Ninguno de ustedes me felicitó por haber acertado nueve veces!
_Ninguno que te haya visto haciendo lo correcto y te elogió por eso.
_¡No! Pero todas las personas te ridiculizaron, blasfemaron, humillaron y se burlaron de ti porque te equivocaste sólo una Vez. ¡Así es la vida!
_Debemos aprender a valorar a las personas por "Sus aciertos."
_Hay personas que hacen lo correcto mucho más de lo que se equivocan, y *acaban siendo juzgadas por un sólo error,* y no son valoradas por los otros Nueve aciertos.
_Esto sirve para todos nosotros. Más elogios y menos críticas.
_Más amor y cariño y menos odio y crueldad.
_Aprendamos a valorarnos unos a otros, en vez de destruirnos unos a otros.

 VALORAR LOS ACIERTOS Y ESTAR MENOS PENDIENTES DE LOS FRACASOS.

domingo, 26 de mayo de 2019

UN MUNDO CADA VEZ MÁS TONTO.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2019-05-24/mundo-tonto-estudio-gente-estupidez-humanos_2019382/

No eres tú: la gente se ha vuelto mucho más tonta, según un estudio
Las investigaciones apuntan a que cada generación europea tiene un nivel de CI más bajo que la anterior. Los motivos son muchos y muy variados.

"Miras a la gente a los ojos y ves que no hay brillo, no hay vida, que son incultos" dice Joaquín Reyes imitando a Arturo Pérez Reverte en un conocido 'Celebrities'. Quizá te sientes identificado con esa frase, no porque pienses que eres un individuo más inteligente que el resto de la humanidad (que también puede ser) sino porque, de un tiempo a esta parte, todo el mundo parece más tonto. Y no, no es una opinión personal, sino que está respaldado por la ciencia.

** Puedes seguir leyendo si visitas la web fuente, pero publico una opinión que considero interesante y a tener en cuenta.



// Sistemas Educativos poco exigentes, orquestados por supuestos especialistas que dicen que 'los niños tienen que divertirse', o que avalan meter en clase equipos informáticos que les lleva a no saber ni usar un diccionario porque es más fácil preguntar a Google.

//Cambiar juegos tradicionales, en los que se socializa, se compite y requieren un esfuerzo físico e intelectual, por consolas donde los juegos son sencillos para que los niños no se sientan frustrados.

//Adolescentes que lo tienen todo hecho, a los que no se les exige esfuerzo y se les proporciona todo lo que requieran.


//La pérdida del hábito de la lectura, que ayuda a potenciar la concentración y la imaginación, necesarias para poder pensar mejor y desarrollar inventiva.

//Y finalmente, trabajos donde los más estúpidos son los que suben, el pensamiento crítico se persigue y asfixia porque no se tolera, y donde nadie crea nada nuevo y todo se basa en seguir las políticas de dirección que unos cuantos han sacado de un par de libros y aplican como si fuesen lo único válido.

//¿Cómo no va a ser cada generación más tonta?

//Si hasta se han cambiado los programas de TV por basura televisiva donde llevan a cenutrios a darse voces los unos a los otros por tonterías.
   ( MANUELVCR )


Te puede interesar: https://www.publico.es/ciencias/no-humano-no-volviendo-vez-tonto.html

«Muchos NIÑOS SON BRILLANTES aunque sus NOTAS digan lo contrario»

Entrevista con Nora Rodríguez, pedagoga y autora de «Neuroeducación para padres» (Ediciones B)

«Educar implica más que nunca informarse, saber, conocer y observar. Nuestro deber como padres es el de educar a nuestros hijos para que sean la mejor versión de sí mismos. Entonces, si está demostrado que niños y adolescentes aprenden mucho más fácilmente cuando los padres tienen un puñado de conocimientos fáciles de recordar sobre cómo funciona el cerebro... ¿Por qué no aprovechar todo lo que se sabe del mismo?», se pregunta la pedagoga Nora Rodríguez, autora de «Neuroeducación para padres» (Ediciones B). Ella escribió este libro con la firme intención de ayudar a que las familias entiendan cómo funciona el cerebro de los más pequeños de la casa.
—¿Qué es lo más importante que deben saber los padres sobre el cerebro de sus hijos?
—Que no hay recetas mágicas. Y que si cada familia es diferente, cada niño no sólo tendrá un diseño del cerebro diferente sino que aprenderá a partir de sus propios recursos. Creo que es una época importante en cuanto al protagonismo educativo de los padres, que deben aprovecharse de las increíbles investigaciones que aporta cada poco la ciencia. También deben ser conscientes de que los colegios aún no logran adaptarse al cambio educativo, por lo tanto son ellos los que, participando junto con sus hijos de un movimiento educativo mundial, pueden empezar a modificar su modo de enseñar.
—Usted habla de periodos de aprendizaje. Quizás por desconocimiento, les enseñamos cosas en momentos que no corresponden con su edad.
—Los aprendizajes que ocurren muchos antes de que estén preparados para ello dañan la autoestima y generan altos niveles de estrés. Esto a la vez se convierte en un modo de entender el aprendizaje con dolor, un dolor emocional que impide avanzar. Hoy la pedagogía actual sustituye esto con nuevos recursos, como por ejemplo, saber cuál es la mejor edad para aprender ciertas cosas.
Ayudamos a los padres a que conozcan el potencial del hijo. Por eso si los progenitores aprenden un poco más sobre la memoria a corto y a largo plazo o sobre la atención, pueden ayudar a su hijo a organizar mejor sus deberes.
Pongamos un ejemplo sobre el tiempo de atención de un niño: este deber ser su edad más «2», lo que significa que si un niño tiene siete años, sólo puede mantener atención sostenida durante 9 minutos aproximadamente. El cerebro se cansa, y debe hacer recreos cerebrales, como bailar, jugar, cantar…
—Dice usted que los niños menores de 14 años pasan demasiadas horas solos en España, y esto es nefasto para su cerebro.
—Los seres humanos somos ante todo seres sociales, necesitamos estar con otros para funcionar bien. Por lo tanto es muy importante reducir las horas que los hijos pasan en la habitación frente a una pantalla. Y también ¡fuera la moda de «no sales de tu habitación hasta que acabes las cuentas»! Un cerebro aislado no aprende.
Como alternativa a esto puede ser de gran ayuda acudir a ciertos actos culturales, abiertos para todos, al que pueden acudir niños y adolescentes. También puede funcionar el voluntariado en familia o por grupos.
Pero hay más cosas que los padres pueden aprender respecto de cómo educar la inteligencia social de sus hijos desde que estos son pequeños: dejando de promover los premios materiales a los niños cuando hacen algo desinteresadamente por otra persona. Porque el cerebro no entiende de premio material, y sí de premios emocionales, como cuando lo que se le devuelve es una sonrisa, o un reconocimiento a través de un gesto, como pueda ser abrazo.
—¿Cómo pueden colaborar la madre y el padre en la arquitectura del cerebro de un bebé recién llegado a casa?
—Cada vez que la madre le habla a su bebé, cuando atiende sus necesidades, cada vez que le sonríe, le mira a los ojos, lo acuna, lo protege, diminutas ráfagas de electricidad se disparan en el cerebro del hijo, espoleadas por el flujo de experiencias sensoriales. Esto demuestra que la madre colabora y modela activamente.
Empatizando con los estados del pequeño, contándole lo que ocurre en su entorno a modo de comunicación aunque no entiendan lo que se dice, contándole sobre lo que hacen o dónde viven… Hoy la mayoría de los padres saben que el ambiente emocional esculpe el cerebro del niño.
—Habilidades, talentos… ¿cuál es la diferencia? Usted dice que no es extraño que los padres se confundan.
—Las habilidades se refieren a una capacidad para hacer algo bien, los talentos revelan cuán bien puedo hacerlo, con cuánta frecuencia, pasión, y poco desgaste de energía. Los niños tienen muchas habilidades y más de un talento, generalmente varios, y no son complicados de ver si se exponen a condiciones adecuadas.
—Los padres que quieran potenciar las habilidades para que salgan a la luz los talentos, ¿qué tienen que hacer?
—Poner al alcance de los hijos experiencias y problemas cotidianos. Pueden por ejemplo mostrarles el tamaño de una caja de zapatos y preguntarles si creen que se pueden guardar ahí X cantidad de objetos, y dejar que luego experimenten. De este modo les ayudan a percibir sus capacidades naturales, van a permitirles sentirse satisfechos y exitosos pero, fundamentalmente, plenos interiormente.
Porque a medida que descubran sus habilidades, averiguarán también aquello que les causa verdadero deleite y placer. La verdadera llama que enciende la motivación proviene del talento, de aquello que te hace brillar. En este sentido: ¡muchos niños son brillantes aunque sus notas escolares digan lo contrario!
—Dice usted que la creatividad hace felices a los niños y que por esto mismo los padres tenemos que tener mucho cuidado con no bloquear su capacidad creativa. ¿Cómo no caer en el error?
—En efecto. Los bloqueadores de creatividad varían en cada etapa pero hay algunos muy claros. Por ejemplo, cuando impedimos la exploración de los límites, según corresponde a cada edad. O cuando les negamos que estén con otros niños de su edad, o que no realicen actividades al aire libre al menos una vez al día. También es un error interrumpirles en los momentos de juego en solitario, o cuando están atentos a algo que despierta su curiosidad. Las interrupciones provocan frustración y esta, no permite que se relajen a su propio ritmo.
Por ejemplo, cuando los padres llevan a un niño de paseo y se queda extasiado viendo una hormiga, o una mariposa, o cuando van a un museo y le obligan a ver todo lo que hay allí sin que él se tome el tiempo para observar y disfrutar quedándose el tiempo que desee frente a lo que le agrada. Esto transmite la idea de que lo que está haciendo no es importante para el adulto.
Otro error tremendo es presionarles psicológicamente con comparaciones con hermanos, porque el otro baila mejor, lee más rápido, toca mejor un instrumento… O vigilarle. Cuando un niño se da cuenta de que es observado por padres o profesores el impulso creativo y el deseo de probar y arriesgarse se apaga y se esconde.
—¿Qué consejos nos da para estas vacaciones?
—Que no estudien ni hagan deberes de vacaciones mientras están solos encerrados en su habitación. En especial si son pequeños, necesitan de la cercanía del padre o la madre (no necesariamente para ayudarle en su tarea si sabe cómo hacerla). Los deberes en vacaciones son necesarios porque los aprendizajes tienen que instalarse en la memoria a largo plazo (y mantenerse) pero eso no significa que los niños deban estar encerrados sin contacto con amigos durante tardes enteras. Al contrario, es bueno estudiar con gente ya qu
También es recomendable hacerles ver que puedenaplicar a la realidad lo que ya saben. Por ejemplo, contando la vuelta de las compras mientras aprovechamos para jugar con ellos a «qué hubiera pasado si… te hubiera dado dos monedas de 0,50 céntimos menos?».
—¿Qué es lo que todo estudiante necesita saber para la educación del siglo XXI, según usted?
—Que tiene que dormir bien, porque el cerebro se recarga durante el sueño. Y que tiene que estudiar dando un sentido; separando por etapas lo que tiene que aprender. También que deben mantenerse relajados, e incluir el movimiento en el aprendizaje (por ejemplo, a la hora de memorizar las tablas de multiplicar). Cada vez que le dicen a un niño «no te muevas, estudia», el cerebro aprende peor, o no aprende. De hecho una de la razones de la evolución del cerebro es el movimiento. En esta línea también hay que recordar que es ideal el ejercicio físico antes y después de un aprendizaje, porque se incrementa el oxígeno en la sangre, mejorando la motivación. Y porque se aprende con todo el sistema nervioso, con el tubo digestivo, con los músculos, y con las vísceras.
—Ahora se empieza ver a la adolescencia como una oportunidad evolutiva, más que como una época difícil y compleja. ¿Está de acuerdo?
—Claro que sí. Resulta sorprendente y hasta incomprensible que aún se siga hablando de «la edad del pavo» en tono desesperanzador, cuando hoy sabemos que los cambios que se producen en el cerebro entre los trece y los veinte años en ningún caso disminuyen las capacidades ni hacen que los adolescentes sean peores que los niños o los adultos. Sus capacidades son iguales que las de un cerebro adulto, con la única diferencia de que están preparándose para lo que serán sus logros en la vida. 


Lo que los adultos llaman «hacer tonterías» se debe esencialmente al desarrollo lento y desigual del cerebro en esta etapa, que se produce por lo que ha denominado «torpeza neuronal». Es un error pensar que son inmaduros, porque eso es compararlo con el cerebro adulto. En su lugar habría que pensar que se trata de personas jóvenes sensibles y adaptables, que se están preparando para la complicada tarea de alejarse del hogar, y enfrentarse con más adaptabilidad al mundo social que les espera. ¿Por qué no valorar las cualidades propias de la adolescencia más que considerarles un problema? La adolescencia es la etapa de mayor adaptabilidad del ser humano.
—Para terminar, hay un epígrafe del libro que se pregunta cómo pueden saber si los padres van por buen camino.
—Es fácil. Si tu hijo se siente feliz de ser como es, pero con una felicidad que no pasa por el consumismo sino por aquello que le hace verdaderamente bien, si tiene amigos, sabe preguntarse y preguntar, si sabe darse respuestas, comparte, sabe volver a su interioridad por unos minutos... pues entonces vamos por buen camino. Está encontrando atajos para ser la mejor versión de sí mismo.
(Fuente: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-muchos-ninos-brillantes-aunque-notas-digan-contrario-201606301808_noticia.html?fbclid=IwAR2E-jBM3PCHDPwhlUJSRWEpitrfOHzgm_NdI2I2rEs0DPKNStqU6501xCo#ns_campaign=rrss&ns_mchannel=abc-es&ns_source=fb&ns_linkname=cm-familia&ns_fee=0 )