domingo, 1 de febrero de 2009

MI COLEGIO


Tal vez porque me nombre, nombre a viejos compañeros de trabajo,me recuerde una época que jamás olvidaré como tampoco olvidaré a muchos de los maravillosos alumnos y alumnas de aquella época con los que tuve la gran suerte de desarrollar mi profesión y mi vocación.Tal vez porque me satisface ver como muchos de aquellos alumnos y alumnas, viajan por la sociedad haciendo buenas cosas.Es un orgullo, premios que se van recibiendo al cabo de los años, ya bastantes años...
Escuela Hogar Sagrado Corazón (Aguirre), Joaquín Rodríguez Daza, alumno... es el que escribe esta poesía editada en EL SOL DE ANTEQUERA los días 1 y 8 de febrero de 2009.

I

Estando en el colegio
salesiano, desde jovencito y con ilusión,
nos trataban como hermanos,
crisrianos y con pasión.

Madre tú eres nuestra guía,
de todos los males
mi protectora,
por eso yo te rezo Auxiliadora,
para que me cuides cada día,
teniendo en cuenta
lo mucho que te quiero,
y sin ti me moriría.

En todos los corazones,
don Bosco existe,
cantando y entre oraciones,
te pido lo que me dijiste,
confía en ella,
bonita, guapa y bella.

Domingo Savio
era inteligente,
bondadoso y santo,
nosotros le pedimos mediante
plegarias o un canto,
que nos ayude a amar
a la gente,
y poder imitarle,
como María, amarle.

Don Manuel,
don Hilario
y don Antonio Carrasco los
protegidos,
tres personas con humildad,
además de dar clases,
en el patio nos impartían
felicidad.

Ellos eran nuestra base,
modelos y amigos.
Don Basilio nos contaba,
muchas anécdotas de su vida,
por la noche después
de la comida,
en el dormitorio
en silencio, oíamos
lo que hablaba.

La música es su vida
nos enseñaba todos
los instrumentos,
cantar en el coro,
teatro en todo momento,
teniendo para todo salida.

Don Damián y don Francisco,
impartían Inglés y Naturales,
además de Manuales,
explicaban su gran filosofía.
Don Antonio Olmedo
y el psicólogo,
Matemáticas y Sociales,
empezando sus clases
con un monólogo,
nos daban consejos
a los mayores,
valientes por aguantarnos,
sin perder la fe en educarnos.

II

En Sagrado Corazón,
había dos educadores
de gran fisonomía,
don Antonio Muñoz
y don Mariano,
son hermanos,
uno en la actividad
del chapón,
el otro en mecanografía.

El señor conserje Morente,
educado con toda la gente,
con su escoba y fregona,
pr los pasillos fregaba
y barría, y si le pisabas,
¡corre! que con
el palo te daría.

Encarna, en nuestro corazón
siempre estarás,
por todo lo que has hecho,
ayudando a los pobres
y sin techo,
trabajando todo el día,
en cualquier sitio
o en la lavandería,
con un espíritu acogedor,
nos daba comida
en el comedor,
y de tus hijos que
somos todos,
nunca te olvidaremos.

Dar las gracias
a todos los educadores
por todo lo que
han hecho por mí.

JOAQUÍN RODRÍGUEZ DAZA.

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